En los últimos tiempos (los últimos desde que escribí mi última aportación a este blog, quiero decir) ha habido dos temas que podríamos decir “candentes”, aunque con la velocidad a la que van las redes sociales y sus modas ya están un poco viejunos. Uno es el de la renuncia del escritor David Uclés a participar en unas jornadas sobre la Guerra Civil, del que no voy a opinar en primer lugar porque no me da la gana; y en segundo lugar –y quizá sea éste el motivo de lo primero– porque parece que en todo lo que huele mínimamente a política siempre hay que posicionarse de un lado u otro, a favor o en contra, sin que se contemple que uno pueda entender en cierta manera a ambas partes, y que ambas partes quizá podían haber gestionado el tema un poquito mejor.