Ahora, tras el merecido período de descanso estival, encaramos una nueva temporada turística de invierno en Canarias no exenta de nubarrones. Los efectos económicos de la guerra en Ucrania, unidos al alza de precios que ya, antes del conflicto, se veía venir, nos dejan un horizonte incierto para los próximos meses. Especialmente en aquellos mercados emisores que son ‘típicos’ de la temporada alta, como el mercado alemán y el nórdico (daneses, suecos, noruegos y finlandeses).
estado de ánimos, recesión económica, resiliencia del sector turístico canario, seamos optimistas