Fue en 2011 cuando conocí “realmente” a Armando Saldanha –aunque sabía de él por sus dos premios seguidos en Madrid Fusión (Bocadillo de autor ’09: atún con pimientos caramelizados, crema de queso y aceite de toronjil; y Tapa de diseño ’10: bocadillo de sardinas con cebolla de Guayonje “homenaje a la vendimia de Tenerife”), que viví en directo como conductor del concurso y a su demasiado avanzado en aquel entonces restaurante Amaranto, en El Sauzal.
Amor de mis amores, Amorcito Corazón, Armando Saldanha, Canarias, chefs, cocina mexicana, cocina peruana, Gato Negro, Madrid Fusión, México, Sol Repsol, tenerife