Ha pasado el verano de la pandemia, pero seguimos inmersos en ella, sufriendo sus consecuencias directas e indirectas. El mundo se ha puesto patas arriba y el sector del turismo ha sufrido una cachetada tan grande que nos cuesta discernir si lo que estamos viviendo es real o es una pesadilla. Nadie creyó ni planificó una crisis como la actual; todo parece más propio de una película de ciencia ficción o de un relato cansino de esos que pronunciaban algunos analistas agoreros.
destino turístico Islas Canarias, Islas Canarias, naturaleza, pandemia de COVID-19, patrimonio natural, piscina, ruralidad, Turismo rural