Daniel Abreu Méndez, jefe de servicio técnico en el hotel GF Noelia
«Siempre me ha llamado la atención la parte práctica y técnica en los hoteles, me gusta solucionar problemas, como las averías». Nacido en San Juan de La Rambla, 1995, Daniel ejerce como jefe de Servicio Técnico en el hotel GF Noelia, Puerto de la Cruz, desde 2021. Su trayectoria en el establecimiento comenzó en 2017 como socorrista, después de realizar un curso de formación, y en 2021 pasó a formar parte del equipo de servicio técnico, donde continúa con su labor. Cuenta con formación como técnico en instalaciones eléctricas a través de un grado medio y ha completado su preparación con diferentes cursos sobre climatización, primeros auxilios e higiene. Actualmente trabaja junto a otro compañero y se encarga, entre otras funciones, del mantenimiento de la piscina, la reparación de las averías que puedan surgir en las habitaciones y el mantenimiento de las zonas comunes del hotel. Se define como una persona trabajadora, cumplidora y con ganas de hacer las cosas bien. También destaca el buen ambiente dentro de su equipo, algo que lo hace sentirse acogido y valorado dentro de GF Hoteles. Fuera del trabajo, su pasión está vinculada al mundo del motor y el motociclismo. También practica ciclismo y entrena periódicamente en el gimnasio.
—¿Qué le atrajo del mundo del mantenimiento y la parte técnica de un hotel? ¿Siempre tuvo interés por este ámbito?
Me empezó a gustar el mundo del mantenimiento por mi familia, y siempre me ha llamado la atención la parte práctica y técnica en los hoteles, me gusta solucionar problemas, como las averías. Una de las principales razones por las que me gusta mi trabajo en el hotel es la variedad de opciones con las que cuento. Puedo trabajar en electricidad, climatización, piscina, fontanería, albañilería…
—¿Y cómo pasó de trabajar como socorrista a formar parte del servicio técnico?
Terminé el curso de electricista en 2015, pero no conseguí trabajo. Posteriormente, finalicé un curso de socorrista y por casualidad puse el currículum en este hotel en 2017. Así fue como me llamaron y empecé a trabajar. Después tuve la suerte de que, pasado un año, me ofrecieron formar parte del equipo de mantenimiento y llevo en la plantilla hasta el día de hoy.
—Entre sus funciones destaca la reparación de las averías que pueden surgir en las habitaciones, ¿cómo se gestiona una incidencia cuando afecta directamente a un cliente? ¿Hay que actuar con rapidez?
Las averías casi siempre llegan desde el departamento de Pisos. La gobernanta pasa la incidencia a la aplicación que tenemos en el móvil y actuamos según el caso. Cuando son averías de clientes en habitaciones, siempre nos comunicamos con la gobernanta o con recepción. En cambio, cuando se tratan de averías en zonas comunes como bares, cocina o restaurante, casi siempre me llaman por la emisora o hablan directamente con recepción. Comunican la avería y a mí me llega al teléfono. Nosotros actuamos según el caso, siempre, sobre todo, con educación y buen trato al cliente. Hay que solucionar la avería lo antes posible, pero sin molestar al cliente. La peculiaridad de nuestro trabajo es que debemos estar atentos a todo, que no falle nada y, en caso de que falle algo, tenemos que solventar ese error lo más rápido posible para que, al menos, el cliente no note que existe.
— También se encarga del mantenimiento de la piscina y de las zonas comunes, ¿qué aspectos hay que vigilar para garantizar que las instalaciones estén siempre en buenas condiciones?
Sobre todo, la instalación de la piscina: cloro, pH y turbidez, para que siempre tenga los valores adecuados y no afecte al cliente.
—¿Cuál cree que es la parte más complicada de su trabajo?
Depende de lo que te surja. A lo mejor puedes estar tranquilo varios minutos y resulta que de repente tienes una rotura en la sala de máquinas y debes actuar rápido. Tenemos incidencias en las habitaciones que son simples de solucionar, pero las averías más complejas siempre vienen de la sala de máquinas.
—¿Cómo cree que pueden afectar al servicio técnico las nuevas tecnologías y los sistemas cada vez más automatizados que incorporan los hoteles?
Por una parte, bien, porque contamos con muchas herramientas que nos ayudan a la hora de trabajar. Sin embargo, la tecnología también falla. Es por ello por lo que no nos podemos fiar al cien por cien. Pero en general nos ayuda un montón y nos facilita el trabajo del día a día. Por ejemplo, antes hacíamos todo en papel y ahora cualquier tarea te llega al móvil, al correo y a la aplicación que te comenté antes.

Daniel Abreu junto a la dirección de GF Noelia y compañeros de servicio técnico, recepción, bares y restaurante, cocina y administración.
—Usted destaca especialmente el buen ambiente y el sentirse valorado dentro de su equipo, ¿qué importancia tiene el compañerismo en un trabajo como este?
Yo siempre digo que las dos mejores cosas que podemos tener en cualquier empleo son el compañerismo y la calidad del trabajo. Para mí es fundamental tener un buen ambiente para estar cómodo. Además, me siento valorado porque estoy en un puesto de responsabilidad con tan solo 31 años. Tengo la cualificación para gestionar el departamento de Servicio Técnico de un hotel con un montón de clientes y, al fin y al cabo, también soy responsable de estos clientes. El hotel es como mi casa.
—¿Cómo se imagina dentro de cinco años? ¿Le gustaría seguir creciendo dentro del área técnica o asumir nuevos retos profesionales?
Me veo aquí hasta, como se suele decir, la jubilación, pero la vida da muchas vueltas y no te lo puedo asegurar. Eso sí, creo que me valoran bastante, por lo que me siento muy cómodo trabajando con mis compañeros y con la empresa.
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Saúl García es graduado en Periodismo y becario en Ashotel