Qué extraña coincidencia, oigan. Cada cuatro años, como un cometa puntual que solo nosotros parecemos ver venir, se acercan las elecciones generales y autonómicas —en este caso, las de mayo de 2027— y, mira tú por dónde, el turismo vuelve a convertirse en el gran villano de la función. No falla. Es casi de una precisión suiza, tan fiable como cualquier previsión meteorológica de la Aemet para el Teide.
crisis de la vivienda, crítica gratuita al turismo, déficit de infraestructuras públicas, falta de planificación pública, incremento poblacional, vivienda vacacional