Habitualmente ocurre que cuando se dan etapas de esplendor turístico, como el actual para las Islas Canarias, el empresario hotelero no quiere perderse ni un ápice del momentum, esto es, concentrar sus esfuerzos en aprovechar al máximo posible la demanda existente y no abordar otros ámbitos del negocio. Entre éstos, está la necesaria rehabilitación de muchos enclaves hoteleros, la digitalización y la potencial internacionalización.
Caribe, esplendor turístico, internacionalización, inversión hotelera, Islas Canarias, República Dominicana, sector hotelero