El pulpo me encanta. Es que en tantos de los estilos que me pueda encontrar va por otros derroteros este fruto del mar que concita atractivo en aceptación general y más concretas. Eso sí, imprescindible dar con el idóneo punto de cocción del cefalópodo. Contribuye a realzar el atractivo de un género que siempre se ha postulado entre los iconos marinos del Archipiélago, con permiso de chernes, lapas y camarones, por decir.
'rillonito', aceite y vinagre, cefalópodo, Jóver, octópodo, pimienta picona, pulpo, punto de cocción