Cuando Braulio, una vez el comensal está sentado en la mesa de Las Aguas, saluda con un “bienvenido a Canarias”, no está practicando la retórica: está siendo hiperrealista. En efecto, Braulio, empoderado por el tiempo, el trabajo y la erudición, ha decido dejar atrás impedimentas y falsas memorias y lanzarse a la aventura canaria mirando siempre hacia adelante. Braulio, hoy, ya sólo trabaja con producto canario. En Las Aguas no encontrarás foie gras o pichón, no, porque nuestro héroe ha determinado prescindir volitiva y conceptualmente de todo aquello que esté más allá del archipiélago.
Braulio Simancas, Gran Hotel Bahía del Duque, quesos canarios, restaurante Las Aguas