Este 2020 es de traca: ahora va y se nos muere Dios −ojo, que no me estoy marcando un ‘Willy Toledo’, me refiero a Maradona−. En realidad a mí el fútbol no sólo no me gusta, sino que me disgusta, y aunque no dudo de la parte positiva que aporta cualquier deporte −aunque suele hacerlo más si se practica−, y puedo entender la emoción por el sentido de pertenencia y hasta por la exaltación del orgullo patrio, me cuesta asimilar las exacerbadas reacciones colectivas que puede llegar a provocar tanto su juego como sus protagonistas, como si fueran ellos a cancelarnos la hipoteca −si así fuera me uniría sin dudarlo e incluso gritaría y lloraría cual fan quinceañera de los Pecos−.
2020 annus horribilis, annus horribilis, año nefasto, El chavo del ocho, Feliz Navidad, Madonna, Maradona, Pues me doy, test de antígenos