Innovación=Valor

Sostenibilidad y digitalización, la mejor aportación de Ashotel al futuro del turismo

25 Jun , 2021  

Recientemente recibimos la buena noticia de la incorporación del Observatorio Turístico de Canarias en la International Network of Sustainable Tourism Observatories de la Organización Mundial del Turismo. Lo han logrado un equipo de investigación de la Cátedra de Turismo CajaCanarias-Ashotel-ULL  y del Tides de la ULPGC, junto con la Consejería de Turismo que, tras años de trabajo, consiguió en octubre de 2020 que la propuesta de Canarias fuera aceptada en este grupo del que forman parte 30 observatorios y que entre otros cometidos se ocupará de diseñar y de medir indicadores relacionados con la sostenibilidad del modelo turístico. Enhorabuena a ambos equipos de investigación.

Conscientes desde el sector de la importancia de contar con un área propia de inteligencia y prospectiva, y de la necesidad de colaborar en la gestión de los datos para hacerlo más competitivo, Ashotel lleva un tiempo trabajando en su propia área de conocimiento, que hemos denominado Observatorio de Competitividad Turística y Desarrollo Sostenible de Ashotel, sin ningún ánimo de competir con el anterior, sino al contrario, de colaborar estrechamente como ya estamos haciendo. Más adelante presentaremos su propuesta y contenidos, pero adelantamos aquí que estamos diseñando una plataforma que nos permitirá por un lado trabajar la información disponible, gracias principalmente al trabajo del Instituto Canario de Estadística (Istac) y otras instituciones, y por otro de empezar a diseñar la información que podrá ser proporcionada por nuestras empresas asociadas y la captar información de la ‘sociedad y ciudad conectada’.

El objetivo del observatorio de sostenibilidad de Ashotel es que con el tiempo seamos capaces de hacer mejores preguntas al desarrollo de la actividad turística, alojativa especialmente, y a su cadena de valor, de obtener mejores respuestas y por tanto facilitar mejores decisiones sobre la sostenibilidad y el grado de digitalización de las empresas. ¿Cómo? diseñando nuestros propios indicadores relacionados con la competitividad, la sostenibilidad, la conectividad, la innovación y digitalización del sector alojativo en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. La clave son los datos, su medición, tratamiento y análisis, y por supuesto como trabajemos y mostremos la información.

Desde Ashotel trabajamos en innovación, sostenibilidad y digitalización porque creemos que  son las herramientas con las que conseguir otros importantes desafíos. En este sentido impulsamos la innovación interna y de las empresas con la Red CIDE, la sostenibilidad a través de diferentes proyectos integrados en nuestra estrategia 2030, y la digitalización a través de nuestra Oficina de Transformación Digital, recientemente puesta en marcha como Oficina Acelera Pyme Ashotel, sumándonos a una red nacional auspiciada por Red.es.

Recientemente participé en un grupo de trabajo sobre sostenibilidad turística para la isla de Tenerife en el que abordamos los desafíos del destino y del sector. En ese foro pude aportar mi punto de vista respecto a que la sostenibilidad y la digitalización no dependen tanto de normas o de sellos, sino al nivel de educación de la sociedad y de la suma de compromisos de los agentes sociales y económicos (empresas) alineados con unos objetivos compartidos. En este ámbito pude aportar lo que considero los cinco retos del sector turístico, que ya conocemos de sobra, no vengo con nada nuevo, puesto que ya las Directrices de Ordenación del Turismo DOT (recomiendo su re-lectura), aprobadas por Ley 19/2003, recogen estos criterios, que proponían dirigir el barco hacia un modelo respetuoso con el medio ambiente y conservador de los recursos naturales, del patrimonio cultural y del territorio, socialmente más justo, y generador de riqueza económica.

 

Lo que falta entonces es consensuar, construir indicadores y medir cómo vamos para que se puedan tomar mejores decisiones. Estos son desde mi punto de vista los retos que tenemos por delante:

1. Medir y proteger nuestra calidad de vida, la de los residentes

La gente nos visita porque somos felices y porque tenemos calidad de vida, seguridad y clima. Sin calidad de vida, no tenemos atractivo, y menos aún con la población local en contra de una actividad económica (turismofobia) y en actitud reactiva continua hacia el sector. ‘Crecer hacia dentro’, renovar frente a construir y procurar un desarrollo orgánico, más equilibrado de la isla, de sus pueblos y ciudades, del equipamiento y de los entornos donde la gente vive, no sólo de las zonas turísticas. Ahora bien, ¿se puede medir la calidad de vida? ¿Interesa medir la calidad de vida?

La conservación y gestión de los recursos turísticos es una parte importante de ello, pero también el mantenimiento y ampliación de determinadas infraestructuras (aeropuertos, autopistas y depuradoras, sin ir más lejos). La conservación exige, por un lado, aprender a limitar para ser más exclusivos y rentables. En turismo se vive de las experiencias y un recurso masificado difícilmente cumple las expectativas del viajero. Ya tenemos experiencias positivas como el Barranco del Infierno, o el de Masca, que recientemente se ha reabierto bajo normas de acceso y de seguridad. Debe haber un equilibrio que depende de una buena gestión, porque peligra no sólo el recurso, sino también la calidad de vida de los que residen en él o cerca de ese recurso.

2. Maximizar el gasto por turista

Mejorar los márgenes, plantearse objetivos de mejora del gasto en destino y la forma en la que nuestros visitantes gastan, más que traer más visitantes. Aquí es donde entra en juego la innovación y la digitalización como herramientas, tanto en la creación de nuevos productos, como en la promoción y la distribución. No debemos perder de vista el objetivo final. Aquí está tal vez el que debe ser nuestro indicador estrella: gasto en destino por microdestino lo más repartido que podamos en el territorio. Lograr mantener los visitantes, pero incrementar su gasto en destino exige mayor control en la comercialización y distribución, pero también de propuestas de valor mejor organizadas y diferenciadas. Aquí tenemos mucho margen.

Aquí entra en juego la eficiencia. Desde cada empresa y subsector se debe hacer lo posible por reducir y eliminar los impactos negativos del turismo. La sostenibilidad, la responsabilidad de cada empresa y la inversión en ‘I+D + eco innovación’, la incorporación de tecnologías más limpias para lograr una mayor eficiencia de los procesos y el ahorro.

3. Elevar el nivel de experiencia de cliente

¿Se puede medir el nivel de experiencia de cliente en destino? ¿Se puede diseñar un indicador que recoja y permita una comparación por destino? ¿Están las infraestructuras y el equipamiento de las áreas turísticas actuales al nivel de lo que se espera de un destino como el nuestro? Este desafío y el anterior están completamente relacionados. Tanto a nivel público como privado parece que necesitamos instaurar la cultura del diseño centrado en las necesidades de las personas y de repensar continuamente los modelos de negocio turísticos. No es tarea fácil. La automatización y la digitalización de procesos se supone que nos dará más tiempo para pensar y diseñar, pero de momento no parece que sea así. La gestión de la experiencia de cliente a toda la cadena de valor (y verticalmente cada servicio, puesto y cada tarea) es aún más importante que la gestión de la calidad.

Por otro lado, sin equipamiento, sin inversión en infraestructuras de las zonas turísticas difícilmente se puede crear oferta y experiencias únicas. Menos promoción y más acción. Por ejemplo, sin buenos puntos de despegue y aterrizaje de parapente difícilmente se generará una oferta de calidad y segura de este deporte. Sin una red de carriles bici, jamás nos pondremos a la altura de Baleares en cicloturismo. Igual de importante es que estas experiencias estén respaldadas por una regularización de las infraestructuras coherente con los objetivos del destino.

4. Proteger los activos turísticos no es sólo conservar espacios naturales, biodiversidad y patrimonio, es también ponerlo en valor

La conservación es cosa de todos los sectores económicos y de la sociedad. En general todos hemos observado en los últimos años mejoras en la conservación de espacios naturales y en la dotación de los equipamientos de espacios naturales, senderos, en su señalización, en las dotaciones para prevención de incendios, etc. que están haciendo principalmente cabildos insulares. Aun así, nos encontramos con ejemplos de superación de la capacidad de carga como el Espacio Natural Protegido de Montaña Roja, en El Médano y su entorno, entre otros, y también ejemplos de políticas públicas de conservación, como el cierre de tráfico en Teno, el control de los accesos al Barranco del Infierno o al Barranco de Masca. Ampliar recursos para la vigilancia, conservación, regeneración de las costas y la protección de los mares y del litoral son una prioridad. Y lo mismo con nuestra biodiversidad terrestre y marina. Una mejor regulación de la actividad de observación de cetáceos unido a la mayor concienciación y sensibilización por parte de las empresas de observación hacia este valiosísimo recurso que está permitiendo al destino ser referencia internacional en la gestión turística y conservación del recurso.

5. Turismo circular y sinergias con otros sectores para reducir la huella de carbono

Si bien el transporte de la Unión Europea se ha puesto objetivos muy claros de descarbonización total para el 2050, Canarias se enfrenta a una era donde tendrá que ser ya no sólo más segura, sino más limpio que otros destinos. El transporte en general y la aviación están en el punto de mira para vuelos cortos y habrá que responder con proyectos y propuestas firmes de compensación de huella de carbono para las emisiones directas e indirectas. En este sentido, el sector turístico tiene en la industria regional un aliado indudable para desarrollar proyectos de transición energética en desarrollo de fotovoltaica y almacenamiento, de industrias de reciclaje, de generación de combustibles más limpios, de abastecimiento con productos fabricados en Canarias y, por tanto, con una menor huella de carbono. De igual manera con el sector primario, con proyectos dirigidos a abastecernos con productos de cercanía y conseguir poner en marcha proyectos de aprovechamiento de los residuos orgánicos producidos en sector HORECA por la agricultura local, desarrollando sistemas de compostaje de residuos orgánicos y, de paso, reduciendo los residuos a vertedero y optimizando la recuperación de otras fracciones de residuos reciclables.

Otra oportunidad para el destino está en el desarrollo de sinergias con sectores creativos y culturales para configurar oferta turística de interés y calidad de vida. El Festival Mueca, en Puerto de la Cruz, es el gran referente. Igual de estratégicos son ya el sector cinematográfico y de animación, que se han consolidado como una apuesta firme del destino e imprescindible del modelo turístico.

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Comparto dos ejemplos muy potentes de creación de itinerarios alrededor de la oferta local y de puesta en valor del patrimonio.

El primero, en Inglaterra, Englands Creative Coast, un proyecto para descubrir 1.400 kilómetros de costa a través de nuevas obras de arte al aire libre y cocreación de numerosas aventuras culturales en un viaje a través de la costa de Inglaterra. Proyecto de aparente similitud con el proyecto del que fue pionera Santa Cruz de Tenerife cuando celebró en 1973 la I Exposición Internacional de Esculturas en la Calle, y en 1994 la segunda edición. Muchas de las obras de artistas como Joan Miró, Henry Moore, Óscar Domínguez o Martín Chirino que se instalaron durante el evento permanecen aún en las calles y plazas de la ciudad, formando una colección urbana que, si bien está bien conservada, no está consolidada como itinerario ni puesta en valor desde lo público como se merece.

 

El segundo, Amare in bici un proyecto que me trasladó mi amiga Laurita Locaplaya desde Italia y que me parece una maravilla. Sitios, panoramas, experiencias de gran interés ambiental, patrimonio histórico y gastronómico en recorridos de cicloturismo. La colaboración entre emprendedores e instituciones ha creado una red de información y “puntos de recarga para bicicletas, coches, barcos… hombres y mujeres”.

 

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Los Fondos NGEU deberían servir para activar inversiones en modernización y competitividad del sector turístico, acelerar su transición energética y eficiencia, impulsar su diversificación y especialización incrementando notablemente su valor añadido. Pero debemos también concretar objetivos e indicadores y adaptar los proyectos y los hitos a las convocatorias temáticas que vayan saliendo. Estamos preparando propuestas de proyectos que tienen que ver con la eficiencia energética y las renovables, con la economía circular y la mejora en la gestión y reciclaje de residuos, con la movilidad sostenible y con el impulso a la digitalización y la inteligencia, para que a medida que se habiliten las diferentes convocatorias ir creando consorcios y presentando proyectos.

¿Qué otros desafíos planteas?

*Imagen destacada https://unsplash.com/

 

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Enrique Padrón Fumero (@epadronfum) es director de Innovación y Desarrollo de Ashotel y técnico de la Red CIDE Ashotel

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